Un lustro sin Charlie Watts, el verdadero líder de los Rolling Stones

Charlie Watts no parecía el líder de los Rolling Stones. Precisamente por eso lo era. Mientras [[LINK:TAG|||tag|||633619c15c059a26e23f81e1|||Mick Jagger]] se apropiaba del escenario y Keith Richards construía alrededor de su guitarra la mitología de la banda, Watts permanecía sentado detrás de la batería, aparentemente ajeno al espectáculo. Pero sus propios compañeros reconocieron en distintas ocasiones que aquel hombre tranquilo, elegante y devoto del jazz tenía una autoridad que no necesitaba exhibirse.

Hoy se cumplen cinco años de su muerte. Un lustro desde que, el 24 de agosto de 2021, desapareció a los 80 años uno de esos músicos cuya importancia se entiende mejor cuando dejan de estar. Los Stones siguieron tocando, naturalmente. Jagger continuó corriendo por los escenarios y Richards siguió haciendo aquello que sólo él sabe hacer con una guitarra. Pero faltaba algo. Faltaba Charlie.

Watts era el hombre que mantenía el equilibrio en una banda construida sobre el desequilibrio. El que podía soportar los excesos de Jagger y Richards sin dejarse arrastrar por ellos. Su batería no buscaba protagonismo: sostenía las canciones. Había aprendido el oficio en el jazz y llevó esa escuela a una banda que necesitaba precisamente eso, alguien capaz de escuchar antes que de imponerse.

También estaba su personalidad, casi una anomalía dentro de los Rolling Stones. Mientras sus compañeros alimentaban durante décadas el imaginario del sexo, las drogas y el rock and roll, Watts prefería los trajes, el jazz, los caballos y una vida privada bastante más discreta. No necesitaba incendiar un hotel para demostrar que era un Stone.

Y quizá ahí estaba su autoridad. Watts no era el jefe porque gritara más fuerte, sino porque no necesitaba hacerlo. Cuando Jagger y Richards se enfrentaban, él era una de las pocas personas capaces de permanecer al margen del teatro de los egos. Su papel consistía en algo mucho más importante: recordar que, antes que una leyenda, los Rolling Stones eran una banda.

Por eso su muerte fue también el final de una determinada manera de entender el grupo. Los Stones pueden continuar sin Charlie Watts. Lo han demostrado. Pero ya no tienen al hombre que durante casi seis décadas convirtió el caos en música.


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Author: Manuel López Sampalo, Manuel López Sampalo

24 agosto, 2026