Así sabe AEMET que puede formarse una DANA antes de que llegue: satélites, radares y modelos

Cada otoño, la misma pregunta llega a AEMET antes de que caiga la primera gota: cómo será el clima durante los próximos meses y, sobre todo, si habrá algún incidente meteorológico. La respuesta a todas las cuestiones se construye con días de antelación y es consecuencia del uso de diferentes tecnologías, como te vamos a contar.

La DANA es una depresión aislada en niveles altos, una bolsa de aire frío que se separa de la circulación general y queda atrapada sobre la península. Cuando se encuentra con un mar cálido, la atmósfera se desestabiliza y las tormentas se quedan quietas sobre el mismo punto. Así ha ocurrido varias veces en nuestro país, motivo por el cual se han enviado diferentes alertas.

Pero, ¿cómo se puede anticipar? Para ello, es necesario utilizar diferentes tecnologías. Modelos que anticipan la estructura en altura, satélites que muestran el vapor de agua y radares que confirman lo que los otros dos solo intuyen. Te contamos todo lo que tienes que saber al respecto.

Persona con botas de agua amarillas caminando sobre una superficie inundada.
El paso de la DANA deja intensas lluvias e inundaciones en diversos puntos de la península.

El uso de satélites para anticipar una DANA

Los satélites geoestacionarios de EUMETSAT, en la serie Meteosat, observan el hemisferio cada diez minutos y ofrecen canales específicos para el vapor de agua. Un embolsamiento frío aparece ahí como una zona oscura y bien delimitada. Por lo tanto, el uso de la tecnología adecuada y los conocimientos adecuados permite identificar este suceso antes de que se presente la primera nube.

La generación más reciente añade el detector de rayos, que localiza cada descarga sobre Europa y el norte de África. Esa información confirma si la convección está arrancando de verdad y en qué comarca. A ello se suman los sondeos de la agencia, que se lanzan dos veces al día y miden temperatura, humedad y viento en altura.

Los canales de vapor de agua distinguen niveles y permiten seguir la humedad de las capas medias y altas por separado. Estudiar esta secuencia hora a hora se aprecia cómo la circulación se cierra sobre sí misma y cómo se forma el embolsamiento,

Los radares para hacer seguimiento de la lluvia

Además de los satélites, también destaca el uso de los radares. La red de AEMET está formada por quince radares que barren el territorio cada cinco minutos. Su función no es anticipar la DANA, sino medir con precisión qué está ocurriendo dentro del área de precipitación. Estos satélites permiten distinguir las lluvias en función de su intensidad.


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Author: Carlos Zapatero

31 octubre, 2026