El aspecto de la Ciudad del Rock, donde unos días atrás lucía impecable el césped artificial, era muy poco halagüeño. Las carpas se erguían a duras penas bajo el chaparrón y las excavadoras comenzaban a realizar trabajos de achique del agua acumulada en grandes balsas. Pero la realidad parecía incontestable. Aunque faltaban 24 horas para recibir a los miles de asistentes al festival, no se daban las condiciones adecuadas para un evento como el previsto: había que suspender, y así se anunció.
Según informó la organización, las entradas para la jornada de este jueves serían válidas para el viernes y el sábado sin necesidad de realizar gestiones adicionales. Por otra parte, en el caso de no utilizarse, una vez finalizado el festival y “a la mayor brevedad posible”, se procederá a la devolución del importe de la entrada del día de forma automática.
La organización anunciaba su decisión basándose en los protocolos de emergencias y de los cuerpos de seguridad y ofrecía la devolución del importe de las entradas que no fueran a ser disfrutadas. Las esperadas actuaciones de Blur y de New Order eran los platos fuertes de la primera noche en Arganda del Rey, pero no iban a poder llevarse a cabo. Sin embargo, la gran pregunta venía del cielo y del suelo de nuevo: la lluvia y el barro llamaban al mal augurio: ¿estará el viernes la Ciudad del Rock en condiciones?
Las redes se llenaban de bromas sobre los legendarios diluvios de Glastonbury y de asistentes tratando de revender sus entradas. Malos presagios para un evento que nace de cero y con la ilusión de arraigar en Madrid, pero se veían en jaque frente a los elementos. Las próximas horas serán cruciales: el drenaje del agua y el acondicionamiento del firme parecen una labor enorme. ¿El pronóstico? Lluvia durante las próximas 24 horas hasta que, mañana por la tarde, vuelva a lucir el sol. Veremos si con la música del Primavera Sound Madrid.
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8 junio, 2023