Francia y España se unen para reconocer la rumba como Patrimonio Inmaterial de la UNESCO

La rumba catalana ha impulsado en Barcelona su candidatura para ser reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, uniéndose con la comunidad gitana de Montpellier (Francia) con el objetivo de transformar su postulación en internacional.

La alianza, oficializada con la firma de un acuerdo en el Museo de Historia de Cataluña, supone un paso adelante para la iniciativa que promovió en 2022 la Plataforma por la Defensa de la Rumba Catalana y que a partir de este lunes incluirá también a la asociación gitana ‘Cap Gély Figuerolles’ de Montpellier.

Los gitanos del sur de Francia llevan muchos años haciendo rumba catalana, elevándola al máximo exponente y convirtiéndose en referentes mundiales”, ha asegurado a EFE el líder y fundador de la histórica banda Sabor de Gràcia, Sicus Carbonell, quien considera que ahora “le toca” impulsar la candidatura a la comunidad gitana de la región Occitana.

Patrimonio que nos une, cultura que nos representa

“A partir de aquí, dependerá de los gobiernos de Francia y España. Por parte de Francia sabemos que hay predisposición, y por parte de España, ahora que somos una candidatura internacional será mucho más fácil”, ha detallado Carbonell, presente en el acto al que también ha asistido el alcalde de Montpellier, Michaël Delafosse.

Bajo el lema ‘La rumba catalana: patrimonio que nos une, cultura que nos representa’, la iniciativa pretende reivindicar este género para que sea conocido mundialmente y convertirlo en símbolo de convivencia, algo que hoy han escenificado ambas entidades con la firma del acuerdo: “Se trata de demostrar que este género es grande”, ha resumido Carbonell.

La rumba, “catalana y gitana”

“Durante los más de 600 años que llevamos en Cataluña y los entre 200 y 300 que hace que estamos en Barcelona, los gitanos hemos aportado mucho, y una de las cosas es la rumba catalana”, ha explicado a EFE el presidente de la asociación por la defensa del pueblo romaní Rromanipe’s, Ricard Valentí, convencido de que “la rumba es catalana y gitana”.

Nacida entre los barrios de Gràcia y el Raval de Barcelona a mediados de los años 50, la rumba catalana es, en palabras de la responsable de exposiciones del Museo de Historia de Cataluña, “fruto de la creatividad, talento y capacidad de innovación de las comunidades gitanas de Cataluña, que han sabido transformar tradiciones musicales diversas en una expresión cultural única”.

Su valor patrimonial, según Carbonell, reside en ser “el único invento cultural creado en la calle durante el siglo XX en Europa”, un carácter popular que mantiene a día de hoy, cuando el género y sus canciones más emblemáticas, como ‘Sarandonga’ o ‘Amigos para siempre’, se siguen transmitiendo oralmente de padres a hijos.

Un género que destaca, además, por su gran variedad, añade el músico: “La rumba que hacía El Pescaílla no tiene nada que ver con la que hacía Peret, ni la suya con la de Los Amaya, Chacho, Los Manolos o Estopa”, recuerda sobre algunos de sus artistas más destacados, entre los que también se encuentran los franceses Gipsy Kings, descendientes de españoles exiliados durante la Guerra Civil.

Como ellos, otros músicos llevaron la rumba hasta el sur de Francia, donde arraigó, cantada y bailada por gitanos de origen catalán, en localidades como Perpiñán, Narbona o Béziers.


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Author: Sofía Campos

21 julio, 2026