La administración electrónica no un capricho: casi 200 notarias vacantes en toda España que nadie quiere ocupar

El BOE del 12 de mayo de 2026 ha publicado dos concursos para cubrir notarías vacantes en España: uno estatal, con 147 plazas fuera de Cataluña, y otro de la Generalitat, con 48 plazas en territorio catalán. Casi 200 notarias vacantes en España con una peculiaridad, muchas de ellas ya quedaron vacantes en el concurso anterior porque nadie quería ocuparlas. Mi lectura va más allá y es que es necesario que la administración electrónica deja de ser una comodidad y pase a ser una herramienta para evitar desplazamientos y desigualdad territorial.

El dato no es solo cuántas notarías faltan, sino dónde faltan

La convocatoria no es una oposición para convertirse en notario, es un concurso interno de provisión de plazas dirigido a notarios que ya forman parte del cuerpo. El dato relevante no es la convocatoria del BOE, que eso sólo interesa a los notarios, es la lectura para el ciudadano. Muchas de esas vacantes están en municipios donde perder una notaría o no cubrirla puede tener consecuencias prácticas.

Ilustración de un teléfono móvil con iconos sobre una bandera de España ondeando bajo un cielo azul.
El uso de aplicaciones móviles facilita los trámites ciudadanos con la Administración en España.

Y es que, no es lo mismo vivir en una gran capital con varias oficinas cerca de casa que hacerlo en un pueblo donde la alternativa puede suponer un desplazamiento de 1 hora. En la lista aparecen grandes ciudades como Madrid, València, Zaragoza, Málaga o Murcia, pero también municipios pequeños o de interior como Boal, Proaza, Mosqueruela, Fontiveros o Albarracín. En Cataluña también figuran localidades como Begur, Camprodon, Constantí, L’Escala, Flix, Hostalric, Palamós, La Pobla de Segur, Tàrrega, Ulldecona, Xerta, Roda de Berà, La Selva del Camp o Vilanova del Camí.

Una notaría vacante no significa automáticamente que el ciudadano quede sin servicio, porque pueden existir sustituciones o atención desde notarías cercanas, pero sí refleja un problema de fondo: la necesidad de mejorar la administración electrónica para hacer muchos más trámites de los que ahora mismo se ofrecen.

Por qué esto afecta a trámites cotidianos

La realidad es que una notaría no es un lujo, es básica para operaciones que se hacen todos los días como compraventas, hipotecas, herencias, testamentos, poderes notariales, capitulaciones matrimoniales, constitución de sociedades o actas. Cuando una plaza queda desierta, el ciudadano tiene que desplazarse a otra localidad porque no tiene alternativa.

Aquí es donde entra la administración electrónica. Y es que no hablamos de sustituir a los notarios o eliminar la atención presencial, pero sí deberíamos facilitar muchos pasos previos, solicitudes, certificados, comunicaciones, citas, consultas o gestiones documentales que podrían resolverse online siempre que la ley lo permitiera.


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Author: Claudio Valero

12 mayo, 2026