La incertidumbre es el peor enemigo del estudiante de segundo de Bachillerato, sobre todo viendo cómo pasan las semanas y su futuro es incierto. A tres meses de que finalice el curso escolar para ellos, miles de alumnos madrileños aguardaban con impaciencia la confirmación definitiva sobre cómo será la prueba que determinará su futuro académico.
Por suerte para ellos, la espera ha terminado y la Comunidad de Madrid ha tomado la decisión de adaptar la antigua EBAU a la nueva normativa estatal. De esta forma, la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) se convertirá en un modelo más regulado, exigente y con un calendario ya fijado en el horizonte.
Si hasta ahora dichos exámenes eran regulados mediante una simple orden, este año se hará a través de un decreto. Este cambio jurídico, aparentemente burocrático, hará que el modelo de examen se blinde ante los vaivenes políticos y se adapte a la realidad del sistema universitario madrileño.
Así lo ha explicado, según ha podido recoger TeleMadrid, Miguel Ángel García Martín, consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, anunciando que el texto ya se encuentra en trámite de información pública en el Portal de Transparencia, tras haber sido consensuado con las seis universidades públicas de la región.
La principal transformación de la PAU estará en el fondo de la evaluación. Los estudiantes que se presenten este año deben prepararse para demostrar que tienen conocimientos profundos y capacidad de redacción, alejándose del modelo que permitía abusar de las respuestas de opción múltiple.
El nuevo decreto es tajante en este aspecto: los ejercicios podrán dividirse en apartados, pero las preguntas abiertas y semiconstruidas deberán suponer, al menos, el 70 % de la puntuación total de cada examen. Por tanto, el tipo test tendrá un peso mucho menor, por lo que el alumno estará obligado a desarrollar las respuestas, explicar conceptos y demostrar una comprensión lectora y expositiva superior.

Además, las fechas de las pruebas ya se conocen. Los exámenes de la PAU 2026 en la Comunidad de Madrid se celebrarán del 1 al 5 de junio. Será en una horquilla de cinco días, para espaciar las pruebas y facilitar la logística en una comunidad con una altísima densidad de estudiantes preuniversitarios.
El nuevo decreto no solo fija fechas, sino que ordena y clarifica las distintas fases de la PAU para evitar confusiones en el cálculo de la nota final. La estructura se mantiene dividida en dos bloques, pero con matices importantes que es vital conocer para organizarse bien el estudio.
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Author: Iván Dávila
12 febrero, 2026